Si una figura clara muestra líneas cruzadas, el vendedor puede llamarla marfil de elefante. También existen dibujos parecidos en imitaciones, y la talla o el recubrimiento pueden ocultar la estructura. Debe identificarse qué superficies permiten observar el material sin dañar la pieza para comprobar una sola hipótesis.
Un informe de plantas secas podría adoptar el primer resultado de búsqueda por su alta similitud. Pero el alineamiento puede ser corto y faltar especies próximas. Deben revisarse calidad, cobertura y procedencia de referencias.
Una pluma vistosa podría atribuirse a un ave exótica por su dibujo. Puede estar teñida, recortada o ensamblada. Debe examinarse su anatomía y acordarse una separación que preserve rasgos.
Si un inventario identifica la madera por su color oscuro y olor, puede requerir comprobación. El recubrimiento oculta la superficie y la testa expuesta es pequeña. El plan debe atender a conservación y anatomía accesible, no al nombre comercial.
Un dictamen de otro lote: límites de trasladar la identificación del material
Supongamos que un nuevo lote de artículos con piezas de origen animal lleva un dictamen sobre muestras anteriores. La denominación comercial coincide, pero la composición del lote, la procedencia y el tratamiento no están totalmente documentados.
La chapa y el núcleo de un panel decorativo pueden ser materiales distintos
Si un panel se describe como fabricado con una especie de madera determinada, primero hay que precisar a qué parte se refiere. Superficie, canto, núcleo e inserto pueden tener origen distinto. Un fragmento sin vinculación a su capa no describe automáticamente todo el producto ni justifica un único nombre para materiales diferentes.